Crisis en la oposición venezolana

Mientras que su proyecto de derrocar a Nicolás Maduro del poder se vislumbra cada vez más difícil, ahora el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, debe enfrentar las denuncias de corrupción que golpean a su espacio político. Crisis, debilitamiento y fractura en la oposición antichavista.

Nueve congresistas venezolanos -pertenecientes a la oposición antichavista- fueron denunciados por haber hecho gestiones a favor de un empresario colombiano, Carlos Lizcano, quien está vinculado al régimen de Maduro y enfranta sanciones de EE.UU. desde el pasado julio, ya que se lo acusa de lavado de dinero de la corrupción chavista.

Según el portal Armando.info (adonde fue publicado el escándalo), estos nueve legisladores quisieron desligar al empresario Lizcano de responsabilidad en los hechos de los que se le acusa, a fin de que éste pueda librarse de las sanciones estadounidenses. Es por este motivo que se habrían comunicado con autoridades colombianas y norteamericanas.

Juan Guaidó, «presidente encargado» y presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, suspendió a los 9 asambleístas mientras dure la investigación. Afirmó que «la corrupción no se tolerará».

Ahora, José Brito, uno de estos nueve diputados acusados de corrupción, apunta contra Guaidó: dice que en la Asamblea Nacional hay una «rebelión» en contra del jóven líder opositor y cuestiona el manejo que él hizo del dinero recibido en términos de «ayuda humanitaria».

Brito afirma que hay fuerte indignación dentro del mismo espacio opositor antichavista. Sostiene que 70 diputados de la Asamblea Nacional firmaron una solicitada pidiéndole a Guaidó que explique y detalle el manejo de los ingentes recursos, los cuales «no se ven reflejados en el sufrimiento del pueblo».

Guaidó busca desde enero de 2019 disputarle el control del país a Nicolás Maduro. Su calidad de líder del Ejecutivo venezolano surge de su proclamación por parte del órgano legislativo en un acto que el gobierno bolivariano desconoce y considera ilegal.

Guaidó fue reconocido por más de 100 países, entre ellos Paraguay. Sin embargo, si a comienzos de año parecía que estaba cerca de desplazar al heredero político de Hugo Chávez, ahora la situación de empantanó y no parece progresar.

A su poder formal sin efectos materiales en Venezuela, se suma ahora la sombra de la corrupción en el seno de su agrupación política y la deslegitimación social que eso supone de cara a la sociedad venezolana. Ahora la oposición venezolana enfrenta una crisis y amenaza con fracturarse.

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