Estados Unidos acusa a Maduro por narcotráfico y pone recompensa por su captura

Los fiscales federales en Nueva York anunciaron cargos contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro y otros funcionarios del gobierno, por hechos ligados al narcotráfico. Ofrecen una recompensa de USD 15 millones por información que conduzca al arresto de Maduro.

 

Los cargos incluyen conspiración de narcoterrorismo, conspiración de importación de cocaína y conspiración de posesión de armas. Los fiscales alegan que Maduro y 14 funcionarios actuales o anteriores administraron una gran empresa criminal durante los últimos 20 años, utilizando recursos estatales para impulsar el tráfico internacional de drogas, incluso en los Estados Unidos.

«Maduro y los otros acusados ​​tenían la intención expresa de inundar a los Estados Unidos con cocaína para socavar la salud y el bienestar de nuestra nación. Maduro utilizó deliberadamente la cocaína como arma», fue lo manifestado por Geoffrey Berman, fiscal estadounidense para el Distrito Sur de Nueva York, mientras revelaba los cargos junto con el fiscal general William Barr.

El Departamento de Estado ahora ofrece hasta USD 15 millones por información que conduzca al arresto de Maduro y hasta USD 10 millones por el arresto de otros cuatro altos funcionarios, también anunció hoy el Secretario de Estado, Mike Pompeo.

Barr dijo que los funcionarios estadounidenses esperan obtener «eventualmente» la custodia de Maduro y los demás funcionarios y se encuentran «explorando todas las opciones» para hacerlo.

Maduro respondió en Twitter el jueves, calificándolo de una conspiración de Estados Unidos y Colombia para «llenar a Venezuela de violencia».

Los fiscales también alegan que Maduro y los otros funcionarios venezolanos, incluido el ministro de Defensa, Vladimir Padrino y el magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Maikel Moreno, «participaron en una conspiración corrupta y violenta de narcotráfico» como líderes del «Cartel de los Soles»  venezolano.

Según los fiscales norteamericanos, los altos mandos venezolanos también trabajaron en asociación con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, las FARC, el violento movimiento guerrillero nombrado por los Estados Unidos como organización terrorista.

Como líderes del cartel, trabajaron para «facilitar la importación de toneladas de cocaína a los Estados Unidos» desde 1999 a través del uso «corrupto» de las «instituciones legítimas» de Venezuela: el ejército, el servicio de inteligencia, la legislatura y el poder judicial, según señala la acusación.

Maduro, quien se convirtió en presidente de Venezuela en 2013 después de la muerte de Hugo Chávez, es descrito por los Estados Unidos como el jefe del cartel y supuestamente «priorizó el uso de la cocaína como arma contra Estados Unidos y la importación de la mayor cantidad posible de cocaína a los Estados Unidos», según la acusación de la que hizo eco el medio ABC News.

También alegan que coordinó con las FARC en la capacitación de un «grupo de milicias no autorizadas» que actuó como una fuerza armada de facto para el cartel venezolano y que proporcionó al grupo terrorista armas de tipo militar. Los líderes de las FARC, Luciano Marín Arango, también conocido como Iván Márquez y Seuxis Hernández, también conocido como Jesús Santrich, que previamente habían sido acusados ​​por fiscales federales, trasladaron algunas operaciones a Venezuela, desde donde traficaron cocaína a través del Caribe,  América Central y luego a Estados Unidos.

La acusación incluye la petición de que todos los acusados, incluido Maduro, pierdan todos y cada uno de los bienes derivados de los presuntos delitos.

Además de la recompensa de USD 15 millones por Maduro, el Departamento de Estado ofrece hasta USD 10 millones por información que conduzca al arresto de algunos de sus aliados claves: el ex jefe de inteligencia militar Hugo Cavajal, el general retirado Cliver Alcalá, el ex vicepresidente Tareck El Aissami y Diosdado Cabello, jefe de la Asamblea Constituyente.

 

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