Escándalo en el sector gastronómico: saltan denuncias de precarización laboral

Algunos referentes gastronómicos han cobrado protagonismo denunciando presuntos hechos de corrupción. Sin embargo, ante el estallido de denuncias de trabajadores del sector (informalidad, explotación, incumplimiento de leyes laborales, etc.) tomaron posiciones tibias, o incluso se llamaron a silencio.

No hay dudas de que la pandemia del coronavirus ha generado un daño tremendo a muchos sectores económicos de nuestro país, entre ellos, al gastronómico.

Aunque en la fase 3 de la «cuarentena inteligente» pudieron reabrir sus locales después de muchas semanas sin trabajar, la realidad es que gran parte de sus clientes, por ahora, teme salir a comer afuera o ir a un bar.

A raíz de esta situación, muchos empresarios gastronómicos decidieron cerrar sus emprendimientos o readaptarse a la situación actual, trabajando con delivery y prescindiendo de muchos empleados.

En este contexto, las personas que lamentablemente están perdiendo sus trabajos se encuentran, muchas veces, desprotegidas. Por este motivo, en las redes sociales están surgiendo escalofriantes testimonios que ponen al desnudo los niveles de explotación, precarización, informalidad e incumplimiento de leyes laborales en dicho sector.

Así, más que dar cuenta de algún que otro empresario oportunista o “ventajero”, la situación prueba que, en realidad, se trata de un rasgo estructural del mercado laboral paraguayo.

Hay que decir que la responsabilidad no recae únicamente en los propietarios de los restaurantes, bares y cafés. Se está revelando que el Estado paraguayo no es capaz de regular el sector, incentivar la formalización laboral y promover la desprecarización.

Más allá de esto, también se puso al descubierto la hipocresía de aquellos que buscan erigirse en faros morales de la sociedad civil. Es el caso, por ejemplo, de Arami O’Hara y Juan Galeano Grassi, ambos de fuerte presencia en redes y en los medios.

O’Hara y Galeano no solo realizan reivindicaciones sectoriales, sino que sostienen posiciones políticas concretas y, muchas veces, trabajan para la difusión de fake news, como por ejemplo la remanida cuestión de los USD 1.600 millones, que nadie conoce -supuestamente- su destino, pero que en realidad está todo detallado en la web, tal como explicó El Trueno en su editorial del pasado martes 30 de junio.

Sin embargo, diferente fue la actitud de estos referentes cuando ayer empezaron a salir a luz testimonios estremecedores sobre maltratos, incumplimientos de obligaciones, despidos injustificados de miles de trabajadores, entre otros. La reacción de los referentes del sector fue minimizar estos hechos, afirmando que son la excepción y no la regla, o bien simplemente culpar al Estado de sus actuaciones al margen de la ley.

La usuaria de Twitter identificada como @PepiAguyje, dio abundantes detalles de lo que muchas veces ocurre en el mundo de los bares y restaurantes. “Un trabajo donde se romántiza las jornadas laborales de 10 hs o más , donde te pagan el mínimo (a veces), no porque sea lo legal esta bien percibir ese sueldo”, señaló en su cuenta de Twitter, haciendo mención al trabajo en el rubro gastronómico.

Al parecer, la denuncia surgida en contra de un conocido restaurante, fue solo la punta del iceberg de la precarización laboral, ya que, siempre según @PepiAguyje “laburas 6 días a la Semana, y te dicen que así es el rubro y si no te gusta aper. Un lugar donde el acoso y el machismo tiene como mejor aliado al silencio”.

“Tanto por hablar y visibilizar en este rubro, y si lo haces, los dueños te denuncian, te amenazan con cagarte a palos (experiencia propia) si le hablas a tus compañeros sobre derechos laborales te dicen ‘El Revolucionario’ y te despiden o excluyen” señaló finalmente en su hilo de Twitter.

Otra que elevó su voz en contra de las condiciones laborales del rubro gastronómico es la reconocida cocinera que actualmente trabaja en el SNT, Giannina Alfieri, identificada en las redes sociales como Gianni Jew. A través de su cuenta de Twitter se despachó en contra de los empresarios del sector y dijo: “La última vez que me alzó la voz un jefe en un restaurante fue el día que decidí nunca más volver a dar mi trabajo a gente así. Gente que se aprovecha de tu experiencia para recaudar y te trata como si fueras basura. La gastronomía en éste país duele, y no es sólo ahora esto”.

Alfieri siguió denunciando malos tratos, incluso discriminación machista. “Creo que muchos cocineros pasamos por el tema de demandar para que nos paguen, luego ya desistimos porque hule todo. Para los dueños los cocineros somos descartables” para seguir diciendo después que “Hay uno que es muy chuchi todo pero no contrata mujeres porque somos problema”.

De aquellos que durante meses tomaron la voz cantante de los empresarios gastronómicos para reclamar ayuda al Estado y que incluso pidieron que trabajadores estatales no cobren sus haberes, se espera mínimamente, una fuerte condena a todos los hechos denunciados en redes sociales.

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