Mis santos pesimistas, una lista esencial

Hoy Paranaländer presenta su decálogo de autores pesimistas, rescatando fragmentos, sentencias y frases lapidarias sobre el radical sinsentido de la existencia.

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Por: Paranaländer

Resulta llamativo cuántas obras sobre el pesimismo están incompletas: los Pensées de Pascal, el Zibaldone de Leopardi, los Sudelbücher de Lichtenberg, los Carnets de Joubert, los fragmentos aislados de Csath, Kafka, Klíma, Pessoa…Hoy lo importante es anunciar a mis santos pesimistas. Más que nunca invocables hoy en tiempos pestíferos. No necesitan tupanói como los otros santos, están siempre, sobre todo en los momentos álgidos. Les dejo con una buena pandilla de ellos.

Solón, Ningún hombre es feliz. Abrumados de fatiga están todos los mortales bajo el sol.
Teognis, De todas las cosas, la mejor no haber nacido / ni ver como humano los rayos fugaces del sol/ y una vez nacido cruzar cuanto antes las puertas del Hades, / y yacer bajo espesa capa de tierra tumbado. (424 y ss.)

Hegesías, Había compuesto un libro titulado El Desesperado, en que hace hablar a un hombre que se mata de hambre; sus amigos tratan de disuadirle, y el desesperado les contesta enumerándoles las penas de esta vida.

Dante, «Lasciate ogni speranza», divisa de todo pesimista.

Leopardi, desdichado será todo nacido (Canto XXXII)

Cioran, Del inconveniente de haber nacido, un decir-no a lo peor, y un decir-no adicional a la posibilidad de cualquier otro mundo, aquí o fuera de aquí. Dormir.

Caraco, Los Anarquistas y los Nihilistas son los últimos hombres razonables y sensibles entre los sordos que marchan, y los ciegos que militan.

Mainländer, dios se suicida para crear el mundo. Wille zum Tode: «Dios ha muerto y su muerte fue la vida del mundo» . Es la «autocadaverización de Dios». Todo lo que vemos en el mundo es la manifestación de tal voluntad de autoanulación (Selbst-ver-nicht-ung).

Schopenhauer, decir-no a lo peor. Llorar. Identificó la gran mentira de la cultura occidental: la preferencia por la existencia sobre la no existencia.

Thacker, Pesimismo cósmico, pesimismo del mundo-sin-nosotros. Pesimismo es poesía escrita en la tumba de la filosofía.

Guaraníes, El capítulo V de Los mitos de la creación y destrucción del mundo como fundamentos de la religión apapokuva-guaraní, de Nimuendajú lleva por título Mba’e Meguã: Pesimismo Guaraní.

Bogomilos y tracios lloraban por los recién nacidos o que fue Satanás el responsable de la Creación.

Thomas Ligotti, La conspiración contra la vida, “No hay nada de suyo impresionante en el universo ni en nada de lo que hay en él”.

Lie Zi, la vida es solo media hora en una vida de 100 años (El libro de la perfecta vacuidad).

Baroja, El árbol de la ciencia, una meditación sobre la inutilidad del conocimiento y de la vida.

Hemingway, “Un lugar limpio y bien iluminado”, que termina con una parodia del Padre Nuestro: «Nada nuestra que estás en la nada, nada sea tu nombre…»

Horace McCoy, ¿Acaso no matan a los caballos? «Me parece curioso», dice Gloria a su pareja de baile en el maratón, «que todo el mundo preste tanta atención al vivir y tan poca al morir.

Lovecraft, Azathoth el Dios Ciego e Idiota, Nyarlathotep el Caos Reptante, Cthulhu el Soñador Muerto: algunos de los entes que simbolizan el universo lovecraftiano como un lugar sin sentido, significado ni valor. En “Némesis”: He visto bostezar al oscuro universo/donde los negros planetas giran sin objeto,/donde giran en medio de un sordo horror.

Edgar Saltus, elegante análisis del pesimismo la del novelista y filósofo norteamericano en La filosofía del desencanto (1855) y La anatomía de la negación (1856).

Peter Wessel Zapffe (1899-1990), filósofo noruego que elucidó por qué consideraba la existencia humana una tragedia.

Desnos, «Pero, ¿qué tendrán que decir los humanos cuando se enfrenten a estas grandes movilizaciones de los mundos mineral y vegetal, siendo ellos mismos el juguete inestable de los juegos absurdos del torbellino y del matrimonio entre elementos menores y los abismos que separan a las palabras que retumban?». (Duelo por duelo).

Nicolás Chamfort, un escritor de aforismos pesimistas. «¿Qué se puede esperar? Uno nunca se las arregla para hacer algo con éxito, ni siquiera matarse».

Kierkegaard: la vida es una cuerda floja.

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