Trump y Biden tienen las mismas chances en los sitios de apuestas, aunque las encuestas siguen favorables para el demócrata

Las estadísticas de los sitios web especializados en apuestas dan cuenta de que la población norteamericana está realmente desconcertada respecto de lo que puede llegar a suceder el próximo noviembre, cuando se enfrenten por la presidencia Donald Trump y Joe Biden.

El próximo martes 3 de noviembre, Donald Trump buscará la reelección enfrentándose a Joe Biden, ex vicepresidente de Barack Obama y actual candidato por el Partido Demócrata.

Hasta el estallido de la pandemia, el favorito era el actual presidente, tras haber mejorado indicadores sensibles a la ciudadanía como el empleo y el salario real. Sin embargo, la gestión de la crisis del Covid-19 -que hasta el momento deja un saldo de más de 180 mil muertos y un desempleo cercano al 10%- golpeó fuerte la imagen del magnate neoyorkino, sumado al hecho de que aumentaron las protestas y manifestaciones contra la violencia racista y el movimiento «Black lives matter» apunta a la responsabilidad directa del Ejecutivo. Por eso, Trump  aparece ahora detrás de Biden en todos los sondeos: la ventaja para el demócrata es de entre 10% y 12%.

Sin embargo, eso no es óbice para que la ciudadanía estadounidense crea que las elecciones no se definirán hasta el día de los comicios y que cualquiera de los dos puede ganarlas, lo que se refleja en los sitios de encuestas online: apostar por uno y otro no incrementa la eventual ganancia del apostador que acierte (aquí hay que tener en cuenta que siempre pagará más apostarle a un jugador/candidato/equipo con menos probabilidades de ganar, porque se trata de una apuesta más riesgosa).

Las razones para el escepticismo de los usuarios de estos sitios de apuestas cybernéticas son varias y razonablemente justificadas. En primer lugar, ya se demostró sobradamente que las encuestas están fallando en los Estados Unidos. En ese país el voto no es obligatorio, por lo cual nunca se sabe cuántos inscritos efectivamente vayan a sufragar. Además, no hay voto directo, por lo cual, aunque la mayoría de los votos vayan a un candidato en particular, ganará quien resulte victorioso en más estados federales (recordemos que Hillary Clinton sacó más votos que Donald Trump, pero éste ganó los estados clave para consagrarse presidente).

En segundo lugar, Trump, al ser el actual mandatario, tiene cierta ventaja estructural, porque la gente suele inclinarse por la estabilidad y temer a un cambio de gobierno. Por otro lado, en 2016 la opinión pública y todos los sondeos indicaban que ganaría la candidata del Partido Demócrata, pero Trump dio el batacazo, y ahora podría darse el mismo escenario.

Más allá de las especulaciones, hay un dato de la realidad: aunque sigue segundo, Trump se aproxima a su oponente en muchos estados clave. Esto hace pensar que la tendencia podría acelerarse con el correr de la campaña, a la cual le quedan todavía dos meses.

Donald Trump, actual presidente de los Estados Unidos de América y candidato por el Partido Republicano, se enfrentará a Joe Biden, elegido dos veces vicepresidente durante la administración Obama, el próximo 3 de noviembre de 2020. Se espera que gran parte de los votos se realice por correo o por procuración, dada la gravedad de la pandemia en ese país.

Imagen de portada: CNN

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