FMI propone aumentar gasto público y cobrar más impuestos a los ricos

“Los gobiernos posiblemente deban considerar un aumento de los impuestos progresivos sobre las personas físicas más acaudaladas y aquellos relativamente menos afectados por la crisis”, expresa el último documento emitido por el organismo.

La enorme crisis económica generada en todo el mundo por la pandemia de COVID-19 obligó a los Gobiernos de los distintos países a tomar medidas drásticas para evitar el derrumbe total de sus respectivas economías, utilizando una feroz cantidad de recursos que el Fondo Monetario Internacional cuantifica en 11,7 billones de dólares, lo que equivale al 12% del PIB mundial.

Estos números ya tienen un gran impacto en las economías nacionales y en el futuro pueden ser aún más graves de no tomarse las medidas adecuadas. Es por ello todos los organismos internacionales, también el FMI, han cambiado de enfoque y dónde hace unos años priorizaban el saneamiento de las cuentas públicas, ahora piden todo lo contrario.

En el último informe publicado por el Fondo Monetario Internacional, contrariamente a lo que siempre recomiendan, esta vez sugieren a los Gobiernos aumentar el gasto público, incluso aumentando el déficit fiscal.

“En los casos en que las reglas fiscales limiten el margen de maniobra, estaría justificado suspender temporalmente las reglas, en combinación con el compromiso de consolidación gradual una vez que ceda la crisis para restablecer el cumplimiento de las reglas a mediano plazo. Podría crearse el margen para atender las necesidades inmediatas de gasto priorizando las medidas destinadas a contrarrestar los efectos de la crisis y reduciendo los subsidios improductivos y mal focalizados”, señala el informe uno de sus párrafos.

Así también, de manera casi sorprendente -o no tanto viendo los efectos de la pandemia- el FMI recomienda incluso subir los impuestos a los más ricos.

“Si bien será difícil instaurar nuevas medidas de recaudación durante la crisis, los gobiernos posiblemente deban considerar un aumento de los impuestos progresivos sobre las personas físicas más acaudaladas y aquellos relativamente menos afectados por la crisis (incluidos aumentos de las tasas de los impuestos sobre grupos de ingresos más elevados, inmuebles de alta gama, ganancias de capital y patrimonios), así como cambios en los impuestos sobre sociedades que garanticen pagos de impuestos acordes con la rentabilidad de las empresas”, expresa el documento.

Las grandes economías del mundo ya se encuentran aplicando medidas de aumento del gasto público, e incluso proyectando en sus próximos presupuestos la continuidad de las medidas anticíclicas en contra de la instalada idea de austeridad.

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